Hace ya muchos años que tenía
ganas de hacer esta mítica prueba del ciclismo en BTT, pero siempre me quedaba
con las ganas por que la gente se me retiraba antes de tiempo. Pero por fin
este año, tres de mis amigos Betigoras, junto conmigo, decidimos ir a Arguedas
a sufrir un rato en este desierto navarro. La cosa no empezó bien, incluso
llegué a pensar que este año tampoco la podría hacer por un fuerte catarro que
me hizo enfrentarme a la prueba con algo de fiebre.
