Aunque vivo en Madrid esta ruta ciclista siempre me ha encantado y nunca me
ha costado un ápice meter la bici en el coche e ir al norte. Por alguna razón que se me escapa este año
sólo hemos ido cuatro… fieles y fans solo
quedan los valientes.
Jesus, Alberto, Vidal y yo cogimos el autobús a Pamplona prontito y a
primera hora de mañana estábamos dando pedales. Vidal, para evitar colarnos en una finca privada, cambió el
recorrido y nos encontramos subiendo rampas del 20% durante varios kilómetros.
El que escribe la crónica
